Hace un par de días que tengo un portátil con Windows 7. Se lo ha
comprado mi madre y me lo ha dejado para que le instale y le configure
lo necesario. Me ha gustado y estaba pensando que algo ha cambiado en
Microsoft.
Una de las primeras tareas que proponen es crear un disco de
recuperación de sistema. En lugar de enviártelo en la caja, te lo
tienes que crear tú, supongo que por evitar que los intermediarios
vendan dos veces el sistema a dos personas distintas (uno el instalado
y otro en DVD). Qué majos, ayudando al usuario.
Me he puesto a crear el DVD de recuperación, que al final han
resultado 3. Como tardaba la de dios, he dejado grabando el segundo
DVD y me he ido a la cama. Os imagináis qué ha pasado? Pues que a las
3 a.m. Windows ha decidido reiniciar el sistema para instalar una
actualización "importantísima", sin pedirme permiso.
Pues listo. He perdido mi tiempo, 2 DVD vírgenes y la única opción que
tenía de crear estos DVDs (no permite crear esta copia más de una
vez). Pero es que todavía no se ha enterado la gente de Microsoft, que
reiniciar el ordenador sin que medie decisión del usuario puede ser
una gran putada? Cuánto daño han hecho ya los reinicios automáticos?
En contraste, al mismo tiempo he iniciado la actualización a Ubuntu
10.4 de mi sobremesa de casa. De noche se ha descargado todos los
paquetes y a la mañana me estaba esperando para que le confirmara
algunas opciones de la instalación. Ahora está terminándola.